
TRAS REUNIRSE CON EMPRESARIOS, VALENZUELA CUESTIONO LA “INSEGURIDAD JURIDICA”
Obama dijo en la Cumbre en Trinidad y Tobago que
comenzaba una nueva era en la relación entre Estados Unidos y América
latina. Entre esa frase dicha en abril y el fin de año su
administración dio señales ambiguas: condenó el golpe en Honduras, pero
apoyó las elecciones y cerró un acuerdo con Colombia para instalar a
sus militares en siete bases en el país sudamericano. Ayer la señal fue
dirigida a la Argentina. El flamante secretario de Estado adjunto para
América latina, Arturo Valenzuela, afirmó ante medios argentinos
convocados en la embajada de EE.UU. en Buenos Aires que los empresarios
norteamericanos le expresaron su “preocupación”. “Escuché que existe
preocupación por temas de seguridad jurídica y de manejo económico en
Argentina y que, a menos que haya cambios, no podrían realizarse las
inversiones que se planean”. Por las dudas, aclaró que “vine a
escuchar, no vine a dictar cátedra. Escuché distintos puntos de vista,
de distintos sectores”.
Estas declaraciones referidas a
temas internos del país motivaron la reacción del Gobierno. El ministro
del Interior, Florencio Randazzo, afirmó que la Argentina vive una
etapa de plena garantía institucional y jurídica. “Ha dejado atrás la
etapa en la que un funcionario de otro país venía a decirle cuáles eran
las garantías que pretendían en beneficio de sus propios intereses. Si
hay algo diferente a la década del 90 en Argentina es que el Gobierno
hoy defiende los intereses de su pueblo y en aquel entonces defendía
los de las empresas que se llevaban millones de dólares al exterior”. A
estas críticas se sumó un comunicado del ministro de Justicia Julio
Alak, que calificó de “insólitas e injustificadas” las declaraciones de
Valenzuela. “La seguridad jurídica es un bien fundamental en el país,
que ha sido protegido y rescatado incluso en las condiciones más
adversas, derivadas de la crisis de 2001 y 2002”, aseguró. También la
Cancillería dijo lo suyo: “El gobierno de Cristina Fernández no recibió
quejas de empresas estadounidenses con intereses e inversiones en
Argentina”, puntualizó.
Durante la conferencia de prensa,
el ex asesor en temas regionales de Bill Clinton había agregado que él,
como ex funcionario del Departamento de Estado, había recibido una
versión mucho más optimista de los empresarios en el ’96, durante el
gobierno de Carlos Menem, como un dejo nostálgico de la época de las
relaciones carnales.
Valenzuela estuvo en Buenos Aires por
dos días como parte de una gira por los países del Mercosur. Durante la
conferencia, el representante para América latina dijo cómo ve la
relación bilateral, pero sin explayarse. “Los temas que le podrían
preocupar a Estados Unidos sobre Argentina son muchos, pero lo que
quiero subrayar es que se busca un diálogo para tener un mejor
entendimiento.”
Este académico de la Universidad de
Georgetown asumió el cargo el 10 de noviembre, pero su nombramiento
estuvo congelado desde julio en torno de la posición de Estados Unidos
en el conflicto en Honduras. Al parecer, fue confirmado en el Congreso
luego de que la administración demócrata diera garantías a la bancada
republicana de que iba a reconocer los comicios en el país
centroamericano, realizados el pasado 29 de noviembre.
Se le preguntó a Valenzuela por qué Estados Unidos no presionó lo
suficiente para que el presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya,
fuera restituido. El experto en temas relacionados con el origen y la
consolidación de la democracia contestó con amabilidad. “No hay ningún
país que haya hecho un esfuerzo más grande por la restitución de
Zelaya. La elección de Honduras venía de antes. La apreciación de
Estados Unidos era que esta salida electoral era parte del retorno a la
democracia en Honduras. Pero era solamente una parte. Fuimos siempre
consistentes: primero condenamos el golpe, luego acompañamos la
voluntad unánime de la OEA de suspender a Honduras como miembro del
sistema interamericano. Y después apoyamos la firma de la declaración
de San José el 30 de octubre (para que se formara un gobierno de unidad
nacional y que el Congreso votara la restitución o no de Zelaya).
–Pero el Congreso hondureño recién votó la “no” restitución tras los comicios.
–Avalamos
la firma del acuerdo de San José y después aceptamos los comicios. A mí
me detuvieron la nominación porque un senador no quería que fuera
confirmado, quería que apoyáramos las elecciones sin condiciones (el
senador era el republicano Jim DeMint). Eramos conscientes de que había
violaciones a los derechos humanos, interferencia a la prensa y que
algunos candidatos se retiraron, es decir que el contexto era de
autoritarismo. Seguimos reconociendo a Zelaya como el presidente
legítimo de Honduras hasta que no haya un traspaso de mando y la vuelta
de Honduras a la OEA para ver que se cumplan hacia adelante los
elementos que están en el acuerdo de San José.
Antes de
llegar a Buenos Aires Valenzuela, quien se desempeñó como subsecretario
adjunto en Asuntos Latinoamericanos durante la Administración Clinton,
estuvo en Brasil, en una cita con el asesor de Lula en temas
internacionales, Marco Aurelio Garcia. Allí quedaron evidenciadas las
diferencias de Washington y Brasilia en torno de la situación en
Honduras y la instalación de las siete bases norteamericanas en
Colombia.
–¿No cree que el acuerdo militar con Colombia va en sentido contrario a un acercamiento con la región?
–Es
un acuerdo bilateral de cooperación en seguridad. Tiene que ver con la
cooperación que hemos establecido en la lucha contra el narcotráfico;
no tiene un alcance extraterritorial.
Se le preguntó si
habían quedado superadas las críticas que hiciera Obama a su par
colombiano Uribe por la situación de los derechos humanos en Colombia.
Valenzuela lo negó. “Nos preocupa el tema de los derechos humanos. Lo
de los falsos positivos es algo muy serio. El Congreso norteamericano
ha sido reticente en aprobar un tratado de libre comercio con Colombia
por las preocupaciones que ha habido sobre la situación de los
sindicalistas en ese país... Pero buscamos relaciones maduras, entre
socios que se tienen confianza.”
En esta nueva era Valenzuela se muestra esperanzado. “Soy de los que ve para las Américas un momento promisorio.”
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